LA AVENTURA DE SER MAESTRO
Se aprende a ser profesor por ensayo y por error. En el camino deben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado.
En lo personal hemos recibido capacitación y claro eso nos da una pauta para realizar nuestra labor docente.Pero al momento de aplicar lo visto en los cursos, nos damos cuenta que requerimos aún mucho más capacitación, más conocimientos, integrar todo lo aprendido y manejar todas las variables posibles en el proceso, por eso decimos que nos hacemos a prueba y error, finalmente todo es una aproximación.
”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno ,y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas.
Yo recuerdo que en mi época de estudiante admire a mis maestros no solo por el hecho de saber, y saber transmitir conocimientos, sino porque eran personas criticas y analíticas que me hicieron crear una conciencia ,regirme por una ética y pensar ,y esa es tan bien parte de nuestra labor docente.Descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad. Lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento. Todas las ciencias tienen en su origen a un hombre o una mujer preocupados.
La mayoría de nuestros alumnos quieren saber el ¿ Por qué? Y ¿ Para qué? De la mayoría de las cosas, eso implica que nos preparemos ,que leamos, pero que tengamos la disposición, la paciencia y la tolerancia , de que aunque impartamos materias de ciencias exactas ,demos respuestas a sus cuestionamientos. Dándoles toda la libertad de elegir sus respuestas creando conciencia de las mismas. Es decir la responsabilidad que conlleva cada una de nuestros pensamientos y acciones en la vida., la tarea básica del docente es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora figuran en nuestros libros. La primera tarea es crear inquietud,a veces tenemos la fortuna de encontrar a alguien cuya palabra nos abre horizontes antes insospechados, nos enfrenta con nosotros mismos rompiendo las barreras de nuestras limitaciones; su discurso rescata pensamientos presentidos que no nos atrevíamos a formular, e inquietudes latentes que estallan con una nueva luz. Y, curiosamente, no nos sentimos humillados por seguir el curso de un pensamiento ajeno; por el contrario, su discurso nos libera y nos ensancha creando en nosotros un juicio paralelo con el que reestructuramos nuestra forma de ver la realidad; y luego, extinguida la palabra, aún encontramos los ecos que rebotan en nuestro interior obligándonos a ir más allá, a pensar por nuestra cuenta, a extraer nuevas conclusiones que no estaban en el discurso original... Este es el objetivo: ser maestros de humanidad.
De los años que tengo como docente mis alumnos aprenden y con ellos, y el saber nos abre a un mundo de soluciones a los problemas de la vida ,nuevos pensamientos y nuevas ideas, nuevas formas de pensar y de ser.
Pero siempre para construir un mundo mejor, y les digo a mis alumnos que el conocimiento nos sirve para lograr una evolución en nuestros pensamientos y acciones siempre orientados al bien.
Ser mejores personas, mejores seres humanos, mejores ciudadanos, mejores hombres y mejores mujeres.
Eso es realmente aprender,trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso... entre ellos hay valiosos maestros de humanidad: hombres y mujeres empeñados en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos desde el preescolar hasta la universidad.
Como maestros en la actualidad nos concierne no solo que nuestros alumnos aprendan, sino que aprendan para la vida, conocimientos ,habilidades, destrezas ,valores y actitudes.
Es un orgullo y responsabilidad formar a los hombres y mujeres de nuestro país.
En lo personal hemos recibido capacitación y claro eso nos da una pauta para realizar nuestra labor docente.Pero al momento de aplicar lo visto en los cursos, nos damos cuenta que requerimos aún mucho más capacitación, más conocimientos, integrar todo lo aprendido y manejar todas las variables posibles en el proceso, por eso decimos que nos hacemos a prueba y error, finalmente todo es una aproximación.
”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno ,y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas.
Yo recuerdo que en mi época de estudiante admire a mis maestros no solo por el hecho de saber, y saber transmitir conocimientos, sino porque eran personas criticas y analíticas que me hicieron crear una conciencia ,regirme por una ética y pensar ,y esa es tan bien parte de nuestra labor docente.Descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad. Lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento. Todas las ciencias tienen en su origen a un hombre o una mujer preocupados.
La mayoría de nuestros alumnos quieren saber el ¿ Por qué? Y ¿ Para qué? De la mayoría de las cosas, eso implica que nos preparemos ,que leamos, pero que tengamos la disposición, la paciencia y la tolerancia , de que aunque impartamos materias de ciencias exactas ,demos respuestas a sus cuestionamientos. Dándoles toda la libertad de elegir sus respuestas creando conciencia de las mismas. Es decir la responsabilidad que conlleva cada una de nuestros pensamientos y acciones en la vida., la tarea básica del docente es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora figuran en nuestros libros. La primera tarea es crear inquietud,a veces tenemos la fortuna de encontrar a alguien cuya palabra nos abre horizontes antes insospechados, nos enfrenta con nosotros mismos rompiendo las barreras de nuestras limitaciones; su discurso rescata pensamientos presentidos que no nos atrevíamos a formular, e inquietudes latentes que estallan con una nueva luz. Y, curiosamente, no nos sentimos humillados por seguir el curso de un pensamiento ajeno; por el contrario, su discurso nos libera y nos ensancha creando en nosotros un juicio paralelo con el que reestructuramos nuestra forma de ver la realidad; y luego, extinguida la palabra, aún encontramos los ecos que rebotan en nuestro interior obligándonos a ir más allá, a pensar por nuestra cuenta, a extraer nuevas conclusiones que no estaban en el discurso original... Este es el objetivo: ser maestros de humanidad.
De los años que tengo como docente mis alumnos aprenden y con ellos, y el saber nos abre a un mundo de soluciones a los problemas de la vida ,nuevos pensamientos y nuevas ideas, nuevas formas de pensar y de ser.
Pero siempre para construir un mundo mejor, y les digo a mis alumnos que el conocimiento nos sirve para lograr una evolución en nuestros pensamientos y acciones siempre orientados al bien.
Ser mejores personas, mejores seres humanos, mejores ciudadanos, mejores hombres y mejores mujeres.
Eso es realmente aprender,trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso... entre ellos hay valiosos maestros de humanidad: hombres y mujeres empeñados en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos desde el preescolar hasta la universidad.
Como maestros en la actualidad nos concierne no solo que nuestros alumnos aprendan, sino que aprendan para la vida, conocimientos ,habilidades, destrezas ,valores y actitudes.
Es un orgullo y responsabilidad formar a los hombres y mujeres de nuestro país.
